El pabellón de (des)cortesía

Pabellón de cortesía libio

Los libios seguían profiriendo exclamaciones de furia e indignación, alzando los brazos y girando sobre sí mismos, pateando rabiosamente el suelo, tirándose de las barbas y arrugando sus kufis o taqiyas (gorros). Temí un abordaje en toda regla en cuanto tocáramos tierra.

La patera

Inmigrantes a bordo de una balsa sobrecargada, en pos de las costas españolas.

Ya había amanecido cuando crepitó el aparato de radio VHF y oí al Finnborg llamar a Tarifa Tráfico en el canal 10. Su capitán informaba de que había avistado una balsa de goma con una decena de inmigrantes a bordo. Observé la pantalla del ECDIS -la carta de navegación electrónica-, y localicé al Finnborg en ella. Se encontraba a unas seis millas al sur-surleste de Punta Europa, lejos por nuestra popa.