La Bestia del Este

Muelles nevados al paso de La Bestia del Este

El buque portacontenedores, de más de trescientos metros de eslora, era invisible a los ojos por la inmensa cantidad de nieve que caía aquella noche sobre nosotros y nos envolvía, arrastrada por el vendaval del Norleste. La aproximación se hizo cuidadosamente con ayuda de los radares, todo a nuestro alrededor era una especie de blanco torbellino de nieve, viento y olas; la visibilidad era tan reducida que sólo se comenzó a adivinar la difusa sombra del portacontenedores cuando su mole se cernía sobre nosotros a unos cincuenta metros.

El viejo remolcador del río de tardes serenas

A bordo del V…, atracados en el río. A 12 de febrero del 2013. Martes.     Alcé la vista del libro que estaba leyendo (el Shiphandling With Tugs del capitán Slesinger) al concluir el capítulo y contemplé los colores templados del atardecer sobre el río. Entrecerré los ojos y elevé el rostro a un … Continúa leyendo El viejo remolcador del río de tardes serenas