Los galenos moros

El minarete de la Mezquita de Hasan II, visto desde el jardín del hospital Moulay Youssef.

A bordo del Cabo Cee, en la Mar, en los 34º 50’N 008º 25’W A 4 de marzo del 2012. Domingo.     Navegamos de nuevo el Océano Atlántico -que sigue tranquilo- a rumbo Norte, cuarta al Noroeste; aún no sabemos si vamos a Burela o de nuevo a Setúbal, la naviera nos confirmará el … Continúa leyendo Los galenos moros

La Medina Antigua

(...)     Tras el trámite de aduanas, ya con el pasaporte en regla, salí a estirar las patas por Casablanca. Nada más salir del recinto portuario me abordó un moro sonriente y locuaz, versión marroquí de un relaciones públicas, que debía estar allí permanentemente apostado al acecho de navegantes; ducho en una decena de idiomas, vendía las bondades del Seamans Club, un «auténtico paraíso para el marino», indicándome su dirección. Pero no le presté atención y, cruzando el Boulevard des Almohades, me adentré en la Medina Antigua.

De nuevo, Casablanca

Muelle de graneles, Casablanca.

    A medida que avanzábamos los barcos fondeados en la rada iban surgiendo de entre la bruma, quietos y fantasmales, presos de las sólidas cadenas que los anclaban al lecho marino. Imaginé la misma escena antaño, en los tiempos anteriores a la electrónica. Un solitario marinero de guardia en el castillo de proa haciendo sonar una pesada campana de bronce -un repique de cinco segundos, a intervalos de un minuto- cuyo tañido sonaría nítido a través de la niebla advirtiendo a otros navegantes de la presencia del buque fondeado.

Agadir

Las grúas descargan los buques atracados en los muelles de Agadir.

Agadir. Esta ciudad africana, fundada por navegantes portugueses hace más de cinco siglos, es en la actualidad un destacado destino turístico. Su puerto sigue siendo importante, sobre todo el pesquero. Nosotros estamos amarrados en el Port D’Anza, que es una extensión al puerto viejo; un nuevo puerto comercial más grande y apropiado al tráfico mercante de estos tiempos.

Anclados frente a la costa africana

Luna llena sobre Agadir

La Luna estaba llena y se alzaba sobre Agadir, cuyo bullicio podía apreciarse como un sordo murmullo en la noche. Las luces de la ciudad y del puerto lanzaban reflejos anaranjados y titilantes sobre la Mar.

Buena Suerte, muchachos

Delfines nadando justo a proa del Lola en una placida mañana de octubre.

A bordo del Lola, en la Mar. En los 41º N, 002º 32’E. A 4 de octubre del 2011. Martes. De nuevo guardia de alba. Amaneció hace poco, el Sol salió hará cosa de un cuarto de hora y proyecta una estela naranja de reflejos sobre el Mediterráneo. Estaba acodado en el alerón de estribor, disfrutando del tranquilo y tibio amanecer. De repente un delfín saltó cerca de nosotros, a un cable escaso por el través. Se zambulló de nuevo y volvió a emerger metros más adelante en otro prodigioso salto, justo en la estela del Sol naciente, quedándose suspendido un breve instante en una imagen inolvidable, recortado en negro sobre la estela naranja.

Avería en Casablanca

Vista del muelle en el que atracamos, el Quai du Terminal à conteneurs, en la nueva terminal de contenedores del puerto de Casablanca.

A bordo del Lola, atracados en Casablanca, Marruecos. A 29 de agosto del 2011. Lunes. Me encontraba yo en mi camarote, escribiendo, cuando sonó el teléfono interno. El capitán me avisaba del fin de las operaciones de carga y la inminente maniobra de salida. Cerré mi Mac, me preparé y subí al puente. Allí me puse de inmediato a alistar el puente para salir a la Mar encendiendo y configurando equipos, preparando cuadernos...